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La Coctelera

LA POMME D`OR SE ENTREGÓ EN VUKOVAR

 

 

 Vukovar es una de esas ciudades que, como Coblenza o Guayaquil, asiste diariamente y, de por vida, a unas nupcias fluviales. Si en Coblenza se encuentran el Rhin y el Mosela, o en el puerto ecuatoriano se unen el Guayas y el Quil, y su matrimonio le da nombre, en Vukovar es el imponente Danubio el que parece desposarse con el Vuka que viene a derramarse en él. Y a una ciudad un río, -y más dos y si, además uno es el Danubio-, le trae cultura, riqueza y alegría. En Vukovar y su entorno ya surgió hace cinco mil años la cultura Vucêdol, de la que los periodistas que hemos hecho un reciente viaje por Croacia hemos aprendido mucho gracias a la sabia enseñanza  del profesor Alekassandar Durman.

La riqueza y la alegría en Vukovar  podemos decir que rebrota, tras la trágica invasión que siguió a la independencia croata en 1991.El todavía ejército yugoslavo y los serbios, sitiaron la ciudad por tierra, río y aire. La bombardearon sin compasión, la atacaron con los tanques y la asediaron desde la marina del Danubio. Ni el hospital fue respetado por las bombas, aunque peor fue, cuando obligada a rendirse la ciudad, tras tres meses de cerco en que fueron agotándose las armas, la comida, las medicinas, y cortados los suministros de agua, electricidad y el teléfono, los serbios hicieron presos a los enfermos y  fusilaron a unos cientos de ellos, mientras el resto fue llevado a campos de concentración. Pasear por las calles de Vukovar es como seguir en un documental todo el horror de la guerra cuando alcanza a las ciudades; las deja deshechas o llenas de cicatrices. El hospital, el más famoso hotel, el Museo más importante, la Catedral de San Felipe y San Jacobo, de la que queda sólo un altar, mientras se repara el resto derrumbado, y la emplemática Torre del Agua, donde tanto francotiradores se opusieron con armas elementales a la artillería enemiga, son, desconchados, sin techo, a medio caer y agujereados por los proyectiles, el escaparate del horror sufrido por los ciudadanos vukovares que fueron heroicos combatientes en similares condiciones a las sufridas por otras urbes incluidas a lo largo de la historia en el martirologio, por lo que a la ciudad se la nombra con admiración como  la Stalingrado croata.

 

Nuestra emoción se hizo presente cuando se nos dio la oportunidad de honrar a los caidos en la defensa de Vukovar, asistiendo al "Memorial Cemetery", donde se alzan las cruces blancas que recuerdan el genocidio serbio y el largo corredor de tumbas de los militares también muertos que, en varios casos, fueron enterrados junto a otros familiares víctimas de la invasión. Tijani Haddad y yo, como vicepresidente de FIJET, fuimos encargados, junto a Tina Cubrilo, presidenta de FIJET-CROACIA, de honrar a las víctimas, portando una corona de flores hasta el monumento en forma de cruz, visible a todos los vientos, que preside el largo camposanto, donde la guerra todavía está activa, pues se advierte al visitante que no se aparte de los caminos trazados para evitar el riesgo de que alguna mina, todavía, no inutilizada, pueda herirle.

 

Los colegas con los que he recorrido Vukovar, miembros de la Federación Mundial de Periodistas y Escritores de Turismo (FIJET) hemos llevado hasta allí el Premio Internacional "La Pomme d´Or" que otorgamos cada año a un país, zona o ciudad que  haya sobresalido en un esfuerzo de promoción del turismo, y que se consideró bien acreditado por este puerto fluvial, arrasado en su momento, que hoy ve cómo se incrementa el número de sus visitantes, gracias al esfuerzo de recuperación que se ha venido haciendo en la ciudad y su entorno. La ceremonia de la entrega, consistente en una escultura sobre madera fósil que mantiene una manzana de oro encerrada en el cuerpo transparente de una paloma - la "Vucêdol dove", icono de la cultura de ese nombre- se produjo en el muelle fronterizo al Lav Hotel donde previamente se celebró una importante rueda de prensa. En el embarcadero, varios jóvenes interpretaron piezas musicales y recitaron poemas, mientras llegaba, en una trainera  de ocho remeros, el trofeo-escultura, hasta las manos del presidente de FIJET, Tijani Haddad, que la esperaba  junto al ministro de turismo, Damir Bjas, el Prefecto, Bozo Galic, el Alcalde, Zeljko Sabo, los directores de Turismo de Vukovar, Jasna Babic y de Ilok, Ivica Milicevic, y otras personalidades, además de los integrantes del Comité Ejecutivo y Director de la FIJET y los colegas de FIJET Croacia.

Tras los discursos de rigor, y el cambio de indumentaria para dejar los trajes de ceremonia y vestirse para una travesía por el Danubio, los periodistas, acompañados por varios de nuestros distinguidos anfitriones, desembarcamos en la cercana Ilok donde visitamos el encantador Museo de la Ciudad, situado en un antiguo palacio, donde se exhiben piezas que conforman los antecedentes de la cultura Vucêdol y permiten continuar el rastro de la historia, pasando por la tragedia de 1991 hasta llegar a nuestros días. Antes de regresar al hotel Lav de Vukovar, se ofreció una pantagruélica cena en el Hotel Danubio, en cuyo transcurso un grupo folklórico de gran calidad interpretó numerosas canciones populares de la región y de distintos países, incitando a los comensales a la participación que resultó animadísima, dada la circunstancia de que en el ágape se sirvieron con largueza los vinos que hacen famosa esta zona de Ilok.

 

RECUERDO DEL LIBEANO Y DE SU PATRIARCA

 

Miguel Ángel García Brera

A CABO de leer la noticia de que Su Santidad Benedicto XVI ha aceptado la dimisión del Patriarca maronita del Líbano, Su Beatitud Nasrallah Boutros Steir e inmediatamente he evocado uno de los Congresos más notables de entre los que han celebrado la Federación Mundial de Periodistas de Turismo (FIJET) y la FEPET española mientras fui su presidente hasta agotar los dos mandatos que impuse al modificar sus Estatutos que anteriormente permitían reelecciones sucesivas y sin fin.

El Congreso que voy a resumir se desarrolló en Noviembre del año 1999 y fue dedicado, en su parte teórica, a analizar “La comunicación turística en momentos de crisis”, al tiempo que, en su función de conocimiento de otros países y recogida de datos para plasmarlos en crónicas que contribuyeran a la difusión de sus valores turísticos, nos llevó a realizar interesantísimas y variadas visitas como la de Chouf, sede de la reserva nacional de cedros – ya se sabe que es árbol enseña del Líbano- donde nos obsequiaron con un plantón del que anotaré que me traje a Madrid el mío, creció y vivió varios años en la terraza, aunque un buen día, sin saber por qué, pero supongo que de nostalgia de su bellísimo país, se marchitó. En nuestro periplo, llegamos hasta el Santuario de la Patrona del Líbano, la Virgen de Harissa, a la que pedimos por la paz con la emoción a flor de piel dado que aún no estaban cerradas las heridas de guerra que tanto habían hecho sufrir al país.

En el aspecto arqueológico, me sentí impresionado por la derruida Baalbeck, que no dudo en calificar de grandiosas con el añadido de que, durante su recorrido, la emoción es tan intensa que sin duda hay alguna fuerza telúrica embargando al visitante, sin perjuicio de que la sola majestuosidad de los templos, los palacios, los arcos y cuanto conforma el espacio habitado por unas ruinas, que se alzan negándose a ser tales y conformando un excepcional museo de recuerdos de varias culturas, es en sí mismo motivo bastante para poner el alma sensible en éxtasis. Y más todavía si recordamos la leyenda que refiere como Adán vivió cerca de esta ciudad o que Abraham tuvo algún tiempo en ella su residencia.

Durante esta parte peripatética del Congreso, recorrimos también Byblos tomando nota de su importante recuperación y conocimos Tiro y Trípoli de la mano de sus respectivos, y muy hospitalarios, alcaldes; aunque quizá ninguna ruta fue tan emotiva como hacer la de Sidón, dirigidos por la preparadísima diputada del Parlamento Nacional, la Doctora Bahia Hariri, proveniente de una, ya de antiguo, muy querida e influyente familia libanesa, hermana del que fue primer ministro, Rafij Harriri, que murió asesinado en una de esas etapas terribles sufridas por el país con alternativas de guerra y reconstrucción que son todo un síntoma del valor y la capacidad de un pueblo industrioso y listo, hoy extendido por todo el mundo, en el que sobresale y triunfa, sin olvidar jamás su tierra de origen. Escuchar a Bahia Hariri hablar de su Sidón adorado, paseando a la luz de un día que parecía un regalo de Dios a nuestro Congreso, fue una lección difícil de olvidar en el contraste de sus palabras de paz y de esperanza con las detonaciones que se escuchaban a esa misma hora, al otro lado del mar.

Pero, aún con tanto lujo de visitas y tantos lugares de un interés excepcional desde el punto de vista de la historia, de la arqueología, del paisaje o de la religión, particularmente emotivo fue para los periodistas, que el Cardenal ahora dimisionario, decidiera ofrecernos una Misa en la capilla de su residencia, oficiada en el rito maronita, en francés, y una entrevista de casi una hora durante la cual me sentó a su lado y le escuché palabras de aliento y esperanza en un periodismo defensor de los valores y de los derechos humanos, en una extensión en el mundo del orden religioso cristiano y en un arribo a tiempos de paz definitivos, no sólo para su machacada patria, sino para el mundo entero. Con una voz dulce y una serenidad de santo, Su Beatitud – ese es su tratamiento- escuchó también mi información sobre quiénes éramos, que pretendíamos en nuestra Federación y cuál era el objeto de la visita, haciendo votos por España y por el rey Juan Carlos I y dándonos su bendición, tras dejarle como recuerdo y muestra de la favorable impresión que nos causó, la medalla de plata de nuestra Federación. Ahora el Cardenal Nasrallah Boutros Steir, de noventa años, se retira tras un servicio a sus fieles y a su país de muchos años, veinticinco de ellos como Patriarca.

Habría para más de un artículo si tratara de resumir la calidad de los hoteles en los que tuvimos acogida o la bondad de una gastronomía y un buen servicio recibido en los distintos restaurantes y lugares visitados, pero desde luego no cerraré este articulo sin referirme a la visita al valle de la Bekaa, incluida la ciudad de Zahale, de gran ambiente cultural , cuna de más de cincuenta poetas, sólo contando los nacidos en el siglo pasado. En su urbanismo destacan los edificios por el contraste entre el rojo fuerte de los tejados y la piedra muy blanca de sus paredes. Pero en la Bekaa, había que llegar al corazón, la zona de viñedos cuidados con el mejor esmero y en la que visitamos la antigua bodega de los jesuitas, hoy de KSARA. Los muy buenos caldos de la zona y algunas delicias gastronómicas compartidas en una terraza con visita a las largas hileras de cepas muy cuidadas, animaron la despedida de nuestros obsequiosos anfitriones. Y aunque los periodistas especializados en turismo que conforman la Federación Mundial siempre somos bien recibidos, debo anotar que la organización del Congreso, a cargo de Georges Kahi, presidente entonces de la Asociación Libanesa y hoy emigrado a Canada, fue la baza fundamental para que contáramos no sólo con el afectuoso recibimientos del Patriarca, sino de las primeras autoridades civiles,- nacionales y municipales- y religiosas de otras confesiones, incluyendo también al entonces Primer Secretario de la Embajada de España, Antonio Polidura Álvarez-Novoa, cosa rara, pues es más frecuente que nuestros diplomáticos sean poco dados a tomar parte en los actos relacionados con visitas de españoles a los países en los que ejercen nuestra representación.

El Líbano y su Patriarca Boutros Steir

Miguel Ángel García Brera

 
A CABO de leer la noticia de que Su Santidad Benedicto XVI ha aceptado la dimisión del Patriarca maronita del Líbano, Su Beatitud Nasrallah Boutros Steir e inmediatamente he evocado uno de los Congresos más notables de entre los que han celebrado la Federación Mundial de Periodistas de Turismo (FIJET) y la FEPET española mientras fui su presidente hasta agotar los dos mandatos que impuse al modificar sus Estatutos que anteriormente permitían reelecciones sucesivas y sin fin.

El Congreso que voy a resumir se desarrolló en Noviembre del año 1999 y fue dedicado, en su parte teórica, a analizar "La comunicación turística en momentos de crisis", al tiempo que, en su función de conocimiento de otros países y recogida de datos para plasmarlos en crónicas que contribuyeran a la difusión de sus valores turísticos, nos llevó a realizar interesantísimas y variadas visitas como la de Chouf, sede de la reserva nacional de cedros - ya se sabe que es árbol enseña del Líbano- donde nos obsequiaron con un plantón del que anotaré que me traje a Madrid el mío, creció y vivió varios años en la terraza, aunque un buen día, sin saber por qué, pero supongo que de nostalgia de su bellísimo país, se marchitó. En nuestro periplo, llegamos hasta el Santuario de la Patrona del Líbano, la Virgen de Harissa, a la que pedimos por la paz con la emoción a flor de piel dado que aún no estaban cerradas las heridas de guerra que tanto habían hecho sufrir al país.

En el aspecto arqueológico, me sentí impresionado por la derruida Baalbeck, que no dudo en calificar de grandiosas con el añadido de que, durante su recorrido, la emoción es tan intensa que sin duda hay alguna fuerza telúrica embargando al visitante, sin perjuicio de que la sola majestuosidad de los templos, los palacios, los arcos y cuanto conforma el espacio habitado por unas ruinas, que se alzan negándose a ser tales y conformando un excepcional museo de recuerdos de varias culturas, es en sí mismo motivo bastante para poner el alma sensible en éxtasis. Y más todavía si recordamos la leyenda que refiere como Adán vivió cerca de esta ciudad o que Abraham tuvo algún tiempo en ella su residencia.

Durante esta parte peripatética del Congreso, recorrimos también Byblos tomando nota de su importante recuperación y conocimos Tiro y Trípoli de la mano de sus respectivos, y muy hospitalarios, alcaldes; aunque quizá ninguna ruta fue tan emotiva como hacer la de Sidón, dirigidos por la preparadísima diputada del Parlamento Nacional, la Doctora Bahia Hariri, proveniente de una, ya de antiguo, muy querida e influyente familia libanesa, hermana del que fue primer ministro, Rafij Harriri, que murió asesinado en una de esas etapas terribles sufridas por el país con alternativas de guerra y reconstrucción que son todo un síntoma del valor y la capacidad de un pueblo industrioso y listo, hoy extendido por todo el mundo, en el que sobresale y triunfa, sin olvidar jamás su tierra de origen. Escuchar a Bahia Hariri hablar de su Sidón adorado, paseando a la luz de un día que parecía un regalo de Dios a nuestro Congreso, fue una lección difícil de olvidar en el contraste de sus palabras de paz y de esperanza con las detonaciones que se escuchaban a esa misma hora, al otro lado del mar.

Pero, aún con tanto lujo de visitas y tantos lugares de un interés excepcional desde el punto de vista de la historia, de la arqueología, del paisaje o de la religión, particularmente emotivo fue para los periodistas, que el Cardenal ahora dimisionario, decidiera ofrecernos una Misa en la capilla de su residencia, oficiada en el rito maronita, en francés, y una entrevista de casi una hora durante la cual me sentó a su lado y le escuché palabras de aliento y esperanza en un periodismo defensor de los valores y de los derechos humanos, en una extensión en el mundo del orden religioso cristiano y en un arribo a tiempos de paz definitivos, no sólo para su machacada patria, sino para el mundo entero. Con una voz dulce y una serenidad de santo, Su Beatitud - ese es su tratamiento- escuchó también mi información sobre quiénes éramos, que pretendíamos en nuestra Federación y cuál era el objeto de la visita, haciendo votos por España y por el rey Juan Carlos I y dándonos su bendición, tras dejarle como recuerdo y muestra de la favorable impresión que nos causó, la medalla de plata de nuestra Federación. Ahora el Cardenal Nasrallah Boutros Steir, de noventa años, se retira tras un servicio a sus fieles y a su país de muchos años, veinticinco de ellos como Patriarca.

Habría para más de un artículo si tratara de resumir la calidad de los hoteles en los que tuvimos acogida o la bondad de una gastronomía y un buen servicio recibido en los distintos restaurantes y lugares visitados, pero desde luego no cerraré este articulo sin referirme a la visita al valle de la Bekaa, incluida la ciudad de Zahale, de gran ambiente cultural , cuna de más de cincuenta poetas, sólo contando los nacidos en el siglo pasado. En su urbanismo destacan los edificios por el contraste entre el rojo fuerte de los tejados y la piedra muy blanca de sus paredes. Pero en la Bekaa, había que llegar al corazón, la zona de viñedos cuidados con el mejor esmero y en la que visitamos la antigua bodega de los jesuitas, hoy de KSARA. Los muy buenos caldos de la zona y algunas delicias gastronómicas compartidas en una terraza con visita a las largas hileras de cepas muy cuidadas, animaron la despedida de nuestros obsequiosos anfitriones. Y aunque los periodistas especializados en turismo que conforman la Federación Mundial siempre somos bien recibidos, debo anotar que la organización del Congreso, a cargo de Georges Kahi, presidente entonces de la Asociación Libanesa y hoy emigrado a Canada, fue la baza fundamental para que contáramos no sólo con el afectuoso recibimientos del Patriarca, sino de las primeras autoridades civiles,- nacionales y municipales- y religiosas de otras confesiones, incluyendo también al entonces Primer Secretario de la Embajada de España, Antonio Polidura Álvarez-Novoa, cosa rara, pues es más frecuente que nuestros diplomáticos sean poco dados a tomar parte en los actos relacionados con visitas de españoles a los países en los que ejercen nuestra representación.

PLANTE DE CONTROLADORES AEREOS

 

 

No soy un admirador de la política de oposición que lleva el PP, ni, por ende, de su líder, pero casi siempre me gustan sus discursos en las Cortes, que no son  embarullados y repetitivos como los de Rodríguez Zapatero. Su discurso del jueves nueve de Diciembre me ha parecido especialmente interesante, tanto por su planteamiento exigente con todas las partes a quien se debe imputar el caos creado en los aeropuertos durante el puente de la Constitución, como por su construcción oratoria, incluyendo la sorpresa a la hora de advertir que "el Ministro de Fomento es un inútil total con dosis importantes de caradura porque siempre encuentra una excusa para no asumir sus responsabilidades",  siendo de ver la cara de José Blanco, antes de escuchar a Rajoy la aclaración de que a él no le iba a dedicar esas ofensas que Rubalcaba hace años había escupido, por un problema menor de retrasos aeroportuarios, al entonces ministro de Fomento Sr. Arias Salgado.

               Rajoy ha dejado bien claro que no se puede tolerar a unos trabajadores de un servicio público - y menos tan importante como el de transporte aéreo - colapsarlo y dejar abandonado el control del tráfico haciéndolo imposible con daño enorme para los usuarios. Pero, no porque haya unos culpables claros de una situación intolerable, ni porque el Gobierno la haya solucionado, in extremis y de momento, aprobando medidas que está por ver si son o no legales, se puede olvidar que la reiterada conducta de ese mismo Gobierno, durante casi un año, constituye una grave negligencia, una pésima gestión contribuyente -aunque no la disculpe- a la ilegal decisión de los controladores.

              Frente a la clara posición de Rajoy, como suele suceder en todo cuanto el socialismo español toca y tocó en el pasado, se ha alzado la de ZP, siempre trufada de verdades a medias, insinuaciones torticeras y mala conciencia, negándose a admitir la responsabilidad del Gobierno al echar leña al fuego con un Decreto Ley de última hora, cuando ya en Santiago de Compostela se había empezado a manifestar la amenaza de los controladores y la ministra Chacón ponía en guardia al Ejército. Si tal amenaza sirvió, como parece, para aprobar un Decreto-Ley de interpretación sobre horas de trabajo y con la finalidad de que el mal no se extendiera a otros aeropuertos, es indudable que mejor que arrojar una cerilla sobre la gasolina del chantaje habría sido volver a la negociación y, según el caso, dejar pasar este tiempo de congestión en los cielos - como era el Puente y será la Navidad - para tomar las medidas drásticas, cuando el Gobierno dispusiera de repuesto adecuado para los que por su cuenta abandonaran el trabajo o tuvieran que ser despedidos.

              En el colmo de esa política de embuste que, pese a que Rubalcaba se lo endosaba al PP con aquello de "España merece un Gobierno que no le mienta" cuando bien sabia que el PP no mentía, sino que estaba en la inopia de lo que realmente sucedió esa trágica mañana en Atocha, el portavoz socialista Sr. Alonso subió el jueves a la tribuna para acusar a Rajoy de haber insultado al ministro de Fomento Blanco, como si no se hubiera enterado de que Rajoy hacia una cita de Rubalcaba dirigiéndose a Arias Salgado. Pero es más el tal Alonso no tuvo empacho en decir que el Gobierno había resuelto el problema de los miles de afectados en 24 horas, cuando es sabido que, incluso el día de la Inmaculada, había gente en los aeropuertos, pendientes de que alguien diera una solución a su frustrado viaje.

                En fin, ahora lo importante es que los controladores  y los maquinistas de trenes y de Metro y los chóferes de líneas regulares de transporte terrestre y los camioneros sin cuyo servicio puede quedar desabastecido un país, y todos aquellos cuyo servicio público es claro y notorio tomen buena nota de que el chantaje como el de aquel vociferante del Metro de Madrid, durante la última huelga, que aseguraba" Vamos a parar Madrid" o cosas por el estilo, o el paro salvaje no son de recibo en un Estado democrático, como tampoco lo es que un Gobierno tome la Justicia por su mano o adopte medidas no asistidas por la Constitución y las leyes. Frente a la opinión de los controladores sobre el cómputo de sus horas recogido en un Decreto-Ley - aunque fuera de última hora-, no había otro camino que la impugnación judicial; lo mismo que frente al estado de alarma, si se considera que ha sido tomado fuera de las previsiones legales, no cabe otra cosa que el rechazo parlamentario o el recurso judicial. El Parlamento ya se ha pronunciado y, aunque con reticencias sobre la legalidad, dándolo por bueno. Queda la vía judicial, aunque mucho me temo que la judicialización de nuestra convivencia es tal que, ni aumentando los Juzgados en un cien por cien, quepa resolver en esa sede tantas reclamaciones y recursos como surgen a diario.  

CONÚPETAS Y CERNÍCALOS

 

 

Manadas de cornúpetas recorren victoriosos - algunos, victorinos - las dehesas, en el atardecer de este día veintiocho de Julio en que el Parlamento catalán ha aprobado la prohibición de las corridas. Tomado el acuerdo, parecen ya  contentos los glotones comedores de carne roja, conseguida tras la muerte alevosa e industrial de los novillos; las viejecitas esposas de los cazadores de zorros, defensoras de los animales de compañía hasta asfixiarles poniéndoles ropas para que luzcan ante las amigas y, en algunos casos,  dejándoles un castillo en herencia, sin haber dado jamás una limosna para un niño de África o de los suburbios; los canallas que, al llegar el verano, abandonan sus mascotas -también a los abuelos- para no tener que buscarles lugar en el coche ni en el hotel de vacaciones; y tantas otras gentes, sin verdadera humanidad, amor por el prójimo, sensibilidad, ni gusto por el arte, que parecen querer compensarlo clamando por el cierre de los cosos taurinos. Otros, a quienes ni nos entusiasma, ni tampoco lo contrario, el arte de Cúchares, que tenemos de los animales la idea de que, como toda la Creación, están al servicio del hombre, apenas comprendemos estos fervores pro y contra, aunque, bien mirado, es muy posible que, una vez más, la cuestión tenga su "aquél" en el desprecio que el pueblo español siente por la excelencia. ¿No será la envidia, frente a esos hombres cuyo valor está por encima de la generalidad y cuya actividad al servicio de un arte milenario provoca asombro, el único motivo de oposición a que siga celebrándose la Fiesta? Hay quien parece explicarse que los catalanes estén en contra de los toros por ser mayormente afición de otras regiones de España, pero, aparte de aclarar Montilla que no ha sido esa la causa de  haber aprobado prohibir -contra lo que era eslogan de la revolución de Mayo, que en la clase política catalana tuvo muchos adeptos-, de mi propia reflexión y conocimiento de los españoles nacidos o residentes en ese hispano territorio, llamado Cataluña, saco que de ningún modo hay que buscar explicaciones tan retorcidas. Me extraña que, siendo Cataluña tierra no exenta de toreros importantes a lo largo de las épocas, y ofreciendo con regularidad buenas corridas en sus plazas, la mayoría parlamentaria se haya decantado por seguir el paso de Carod Rovira, pero sobre los motivos queda el debate abierto. Entre Cataluña, prohibiendo, con riesgo para la especie, ese original espectáculo del toro bravo enfrentándose al hombre, poniendo ambos la vida en juego, y Madrid, dedicada a desarrollar planes de recuperación de especies extinguidas, como el cernícalo "primilla", el modelo a seguir es el segundo y que conste que, para mí, cántabro por los cuatro costados, tan queridos compatriotas me resultan los madrileños como los catalanes.

Es muy posible que algunos de los cernícalos, ya recuperados por la Comunidad de Madrid, se hayan descolgado del nido y anden invadiendo los escaños con igual furor que "Los Pájaros" de Hitchcock. ¿O no es propio de cernícalos que, en pleno sentimiento nacional de abatimiento en todo cuanto no sea el deporte, donde algunas individualidades -incluso trabajando en equipo- nos están dando días de gloria en casi la totalidad de las competiciones, salga el PSOE y decida, con la habitual tendencia de su líder a sorprender, rebajar de nivel  la Secretaría de Estado de Turismo, dejándola en mera Secretaría General.  ¿No le han contado a ZP que  el turismo es prácticamente la primera industria nacional exportadora, y que parece sobrevolar la crisis, habiendo crecido un 1,7% en junio con la llegada a España de más de cinco millones de turistas internacionales? Hasta la OMT ha tenido que hacer unas declaraciones, para condolerse de una decisión tan peregrina e inconveniente, justificada gubernamentalmente por la imposición de recortes, cuando ni ese recorte supone un montante apreciable, ni en esa Secretaría es donde la necesidad de una constante publicidad y atención mediática permite andarse con regateos. Varios países  han elevado últimamente el rango de su turismo, creando un Ministerio. Por el contrario, en España mantenemos Ministerios fantasmas, y al turismo ni siquiera le dejamos en el lugar administrativo segundón en el que ya estaba inconvenientemente situado.

DE ZP AL ÓSCULO DE SARA CARBONERO

 

Algo así como morir matando es lo que  me ha sugerido eso de aquí sigo "cueste lo que cueste y me cueste lo que me cueste", pronunciada con tono entre petulante y jeremíaco por Rodríguez Zapatero en el discurso del estado de la nación. "Cueste lo que cueste se ha de conseguir que los boinas rojas han de entrar en Madrid", cantaban los carlistas durante la guerra civil, y el discurso de ZP, que es tan dado a la memoria histórica, tal vez se haya escurrido de medio plagiario viendo entrar en la capital, si no a los boinas rojas, sí a los miles de seguidores de la Selección Nacional vestidos de rojo riguroso.

No hay que hacer muchos cálculos para saber lo que cuesta cada día a España y a los españoles, la presencia en la Moncloa de un político tan incapaz. Cueste lo que cueste puede ser una cifra de paro que supere los cinco millones, un empobrecimiento de las clases medias que aumente el número de familias que lo pasan mal para llegar a fin de mes y una extensión indeseable del número de pobres de pedir auténticos; no como Esperanza Aguirre, que dialécticamente se autoproclamaba tal hace unas fechas.

Cueste lo que cueste -a España por supuesto- puede ser la descomposición de un país, aceptando desde la Presidencia que instituciones del Estado desacaten una Sentencia o le den puerta por conductos ilegales, o revisar la historia más objetiva para escribir otra desde la mentira, el resentimiento y la estupidez, como ha ocurrido recientemente borrando, en la página web de la presidencia del Gobierno, de la lista de los que han sido presidentes, a Francisco Franco quien, según el parecer de cada cual, pudo haber sido bueno, malo, malísimo o semipensionista, pero no hay posibilidad alguna de negar que ocupó ese puesto. Cueste lo que cueste puede suponer la rebaja de las pensiones y la ruina de su futuro, la salida de España del euro, la quiebra de empresas empujadas por la tolerancia de un Gobierno con miedo a unos sindicatos escasamente representativos y subvencionados ampliamente, que, por si fuera poco, anuncian una huelga general con meses de antelación, sobre lo que cabe recordar a Rabindranath Tagore,  ya que muerden la mano del que les mantiene y son el hacha que hiere a su protector sin topar con desencuentro o represalia sino con el aroma del sándalo expresado en nuevas concesiones.

Por el contrario, "me cueste lo que me cueste" para Rodríguez Zapatero no supone otra cosa que seguir instalado con su familia en una "vivienda" excepcional, tener gratuitos servicios de todo tipo, incluyendo un avión para asistir a los mítines de su partido, cuando le pete, cobrar un buen sueldo, disfrutar de vacaciones megalómanas en Baleares, y, en el peor de los casos, salir un día de la Moncloa para seguir cobrando los no pequeños emolumentos del cesante, disfrutar del especial régimen de la Seguridad Social y ser compensado por sus correligionarios, o por los deudores de favores, con otros buenos cargos o remuneradas asesorías. En el caso de ZP decir me cueste lo que me cueste está claro que no pasa de ser una boutade.

Y hablando de boutade, cómo explicar la incivilizada acción del futbolista Piqué durante su paseo triunfal por Madrid. Un vídeo emitido hasta la saciedad ha dejado a la vista cómo, por la espalda, escupió a un directivo de la Federación Valenciana, cuyo nombre ignoro, pues de fútbol, ni después del triunfo en el Mundial -que lógicamente aplaudo y me alegra-, me interesa nada. ¿No sería bueno obligar a determinados deportistas a pasar por unas clases de educación para la ciudadanía, tal y como esa asignatura debe ser concebida, es decir para que los españoles nos tratemos con respeto y adecuada educación y nos expresemos con un mínimo de corrección y habilidad verbal? No sólo me mueve a pensar esto la gamberrada de Piqué, sino la intervención de algún brillante "héroe" de la Selección Nacional que,  a la hora de hablar, apenas podía pasar de la primera frase. Pero en fin, ahí está otro personaje del entorno del Mundial, al que me ha gustado oír. "Fue llegar a mi primer mundial y besar el santo", ha dicho la periodista Sara Carbonero, novia de Iker Casillas. Y, aunque seguramente ella quería ceñir su mensaje a lo deportivo, el hecho cierto es que todo el mundo ha podido comprobar que la informadora, si no al santo, si a su novio, le lanzó un ósculo que ha entrado en la historia junto a la victoria balompédica en la que tan decisiva parte tomó el portero español.

MIGUEL ÁNGEL GARCIA BRERA

 

UNA EXPERIENCIA DIDÁCTICA Y UN VIAJE PRECIOSO

 

Invitado por "Atoute France", he asistido recientemente, en Niza, al salón del turismo "Rendez -vous en France", puedo asgurar que me ha enriquecido esa visita en cuanto a marketing y promoción turística se refiere, al tiempo que he recargado mis cinco sentidos al encontrarme con lugares tan icónicos como el Palacio de Festivales de Cannes, sede del festival Internacional de Cine, donde se otorga La Palma de Oro; tan cautivadores como el Monasterio fortificado de St. Honorat y su entorno, en la isla de Lérins; tan únicos como el casi recién inaugurado- Octubre de 2009- Museo Internacional de los Perfumes de Grasse y la fábrica de la Perfumería Fragonard; tan famoso, y con toda razón acreditado, como el restaurante Le Candille en Mougins; tan impactantes como la fábrica de cristal de Biot y, particularmente, las obras de excepcional belleza que alberga su Galería Internacional del Vidrio; tan divertidos y delirantes como, en el mismo Biot, la fiesta y procesión de los Templarios, completada con un original almuerzo bajo los pórticos del restaurante Les Arcades, cuyo dueño es un buen artista que enseña en las bodegas su propio museo; tan romántico como el culto pueblo de St. Paul de Vence constituido al completo en espacio de arte al aire libre y con edificios históricos bien conservados o renovados tal la capilla de penitentes que decoró Folon aunque murió poco antes de finalizar el trabajo, o tan grato como la generosa cata-degustación de vinos de ese pueblo y de la Provenza en una autentica bodega del siglo XIV, aun en servicio; tan a cuerpo de Rey -nunca mejor dicho- como la cena tras romántico recorrido nocturno por jardines y huertas y el sueño en cama bajo dosel, en Le Mas de Pierre, de la cadena Relaix-Chateaux; tan patriótico como la contemplación en éxtasis, en Vallauris Golfe Juan, del trabajo hecho, en 1952, por el compatriota Picasso en la, hoy, llamada Capilla Guerra y Paz del antiguo castillo y de su escultura situada en el centro del pueblo "L´homme au mouton", así como la emoción con que los viajeros seguimos las instrucciones de Domique Sassi para conseguir en el taller de linograbado un acercamiento al pintor malagueño, de modo que todos salimos con una obra picassiana hecha de nuestra mano; tan instructiva y nutritiva como la visita a la ecológica Cooperativa Nerollium, en la misma localidad de Vallauris, donde la mermelada de tres frutas o de flor de naranja se degusta placenteramente, mientras se recorre una tienda donde ningún producto del campo, o para su cultivo, está ausente, y se prepara uno para seguir, en la tarde, una breve lección de alfarería de Gilles Compás; tan delicioso como recorrer, sabiamente guiados por las bellas gentes de su Oficina de Turismo, el casco antiguo de Niza, el Cabo, la Colina del Castillo, su esplendido y bellísimo Bulevar de los Ingleses, paralelo a la mar, y seguir a lo largo de todo el paseo marítimo hasta llegar al puerto y embarcar en una mañana de mar picado para contemplar la ciudad desde las aguas.

Sobre el enriquecimiento al que me refería, debo partir del hecho de que más de 600 expositores, procedentes de todas las regiones francesas, se dieron cita, bajo la rúbrica "Rendez-vous en France", en su quinta edición, en el Palacio de Exposiciones- Acrópolis, de Niza, donde estuvieron al pie del cañón con sus mejor deseo de explicar a los visitantes los destinos y sugerentes productos que la industria turística gala ofrece a los amantes del viaje, y concertar negocios en su ámbito. De mi paso por ese salón tomo como lecciones algunos datos que en promoción del turismo considero enriquecedores. Son estos: 1)La profesionalidad de cuantos guías, conductores o personas han participado en el viaje y en la visita al salón del turismo y la amabilidad de que han hecho gala, ellos y los dirigentes de las instituciones turísticas, y de las empresas, especialmente las hoteleras y las de restauración. 2) El gusto con que se adornó la inauguración del Salón profesional con una muestra del famoso Carnaval, y la esplendidez de la clausura, celebrada en el Hipódromo de la Costa Azul ( Cagnes-sur-Mer), donde los asistentes pudieron disfrutar de varias carreras de sulky, mientras degustaban un coctel-cena espectacular, sobre todo en lo que hace al derroche de ostras y champagne que se consumieron en gran cantidad; los cestillos agotados eran constantemente renovados. 3) La preocupación por dar el mejor servicio al visitante de modo que para todos los actos los invitados dispusieran de autobuses para trasladarse desde o hasta los hoteles y que, aparte de varios puntos de oferta de cafés, refrescos y pastas, también los almuerzos, en el propio salón de exposiciones, eran gratuitos. 4) La existencia de una consigna gratuita en la sede del Palacio de Exposiciones a disposición de los invitados para dejar sus enseres o maletas. 5)La entrega a los periodistas invitados de un pase de tranvía, cómodo medio de transporte en Niza, válido para cuatro días. 6) La facilidad de que desde la sede de la exposición los agentes de viaje visitantes podían enviar, sin pago de franqueo, por correo, toda la documentación que quisieran hasta sus países de origen.

FITUR Y CANTABRIA

 

   

                                           

FITUR, la Feria del Turismo celebrada en los  últimos días de Enero en Madrid, no ha sido este año inmune al virus de la recesión que nos carcome a todos los españoles, menos al presidente del Gobierno para el que todo está ya superado y comenzamos a crecer. Claro que el crédito de FITUR es muy grande, y aunque he creído ver el certamen con menor empuje que en años anteriores, lo cierto es que ha cumplido un alto porcentaje de sus objetivos en cuanto a número de expositores, visitantes y negocios realizados. Otra cosa es que el aire de fiesta, que protagonizaba en esta Feria una industria -la del turismo- cuyos resultados cada año eran mejores, me haya parecido menos alegre que en el pasado. Quizá sea una visión excesivamente personal y lastrada por el hecho de haber iniciado mi participación  asistiendo a la cena, que anualmente ofrece en esta ocasión el Ayuntamiento de Calpe, durante la cual recibí dos malas noticias pues, de un lado, el activísimo y eficaz concejal de turismo, Juan Roselló, llegaba al ágape con varias costillas rotas en una caída y, por otro, el director de Top Turisme, Juan Portolés, estaba ausente, recién ingresado en una UVI, de  la que, gracias a Dios, ya ha salido, aunque perdiéndose FITUR donde siempre tuvo algo que hacer por su tierra y por su revista.

 

FITUR tiene una larga mano que va más allá de las horas en que uno ha de visitar stands o acudir a las citas y presentaciones que se ofrecen en su recinto. Y han de elegirse los tiempos para no desairar a nadie y barajar bien, con afán de hacer repóker, las cartas de invitación recibidas. De la última edición, por distintos motivos, elegí el almuerzo de Túnez y la cena de Egipto. En el primero compartí mesa, -por "imposición" amistosa de Enrique Sancho, director de Open Comunicacion, y gestor del acto y de su protocolo, junto a Mohamed Labidi, director de la Oficina en Madrid- con el director General de Turismo, Mohamed Maali y el nuevo director para España y Portugal, de Tunisair, Moncef Ben Dhahbi, hallándome flanqueado por cinco colegas periodistas de turismo, todas ellas mujeres inteligentes y emprendedoras, a juzgar por la conversación que mantuvimos en mesa redonda. Se llaman Pilar Carrizosa, periodista y  autora de libros muy originales, Carmen Garrido, de RNE, Gema Alcaide, de Viajar TV, Martha Muñoz, de One Planet y Nuria Pérez, Subdirectora de Radio Ebro. En la cena del Ritz,  Egipto, con su embajador, el muy inteligente Yasser Morad, que anunció su traslado y se despidió afectuosamente de España, y su Consejero de Turismo Magued Abou Sedera, junto al presidente de la Autoridad Egipcia de Turismo, Amr El Ezaby, el presidente de la Asociación de Periodistas de Turismo egipcia, Salah Attia y otras personalidades, ofreció un interesante y exótico concierto de marimba a cargo de la laureada artista Nesma Abdel Aziz, en un ambiente de la máxima calidad, incluyendo la gastronomía.

 

Importante en FITUR son los actos del "Día de la Comunidad", en la que cada una de las 17 alterna el, generalmente infumable, discurso del presidente de turno, con alguna oferta gastronómica en la que alcanzar la loncha de jamón o el "fino" exige una preparación física imponente, aunque a algunos con el descaro les basta. Como los políticos, en general, me aburren y el abrirme paso a codazos contrasta con la consigna de mi madre cuando me exigía, en aras de la buena educación, que siempre dejara pasar a los demás primero, no suelo acudir a los stands en el Día de su fiesta. Pero hago una excepción con Cantabria: Primero, porque el presidente Miguel Ángel Revilla no pronuncia un discurso, sino que nos habla a sus coterráneos con absoluta familiaridad, precedido por  el Consejero de Turismo, Cultura, y Deporte, Javier López Marcano, que recuerda lo mejor del año pasado y deja bien sentado el programa de su Consejería para el inmediato devenir. En segundo lugar, me acerco a Cantabria porque soy un adicto a sus productos, desde la anchoa inigualable o las rabas sin par, hasta los dulces como la corbata, la pantortilla y cientos más, pasando por los buenos vinos que ya se hacen en aquella tierra y, ¡no digamos!, el orujo sin rival. Y, aunque en Cantabria se produce mayor aglomeración que en ningún otro stand, tanto por el atractivo de su instalación y la universal fama de sus bellos paisajes y monumentos, como por el placer de saborear sus famosos productos, para un nacido en esa bellísima tierra, es más fácil llegar hasta los manjares, sin sufrir empujones ni contratiempos.

 

En su intervención, Javier López Marcano, presumió, con razón, al dar los datos de su Consejería. En un año de crisis, la Comunidad los ha registrado mejores que el resto de las Comunidades españolas. En Cantabria subieron los turistas un 2,83% respecto al año anterior, incremento casi único en el ámbito nacional donde bajaron el 6,6%, con excepción de Madrid. Y me pareció un detalle digno de un político de altura, que el Consejero, al repasar la oferta cántabra y llegar a Cabárceno, citara al expresidente del Gobierno de Cantabria, Juan Hormaechea, que tuvo la genial idea de construir el Parque donde hoy nacen con cierta habitualidad osos, elefantes y, no hace mucho, un mono colobo, cuya raza está en peligro de extinción. Otros políticos, desgraciadamente para los ciudadanos, al turnarse, se habrían cargado el Parque por ser iniciativa de un dirigente de otro Partido.

 

El presidente Revilla, a su aire, como siempre, explicó a los visitantes haber tenido un sueño en el que veía "el esplendor de la tierra más maravillosa del mundo", que - digo yo-  no hace falta soñar para saber que es Cantabria. En su sueño, el presidente cántabro pudo ver el tren de alta velocidad que, en 2015, unirá la capital cántabra y Madrid,  y otro AVE a Bilbao para enlazar Cantabria con la "Y vasca". Y vio además que, en 2016, el aeropuerto de Parayas alcanzará 1,5 millones de pasajeros y Santander será elegida Capital Europea de la Cultura.

 

Como perfecto maridaje entre una Feria de universal renombre y una elegante y atractiva Comunidad, la de Cantabria ha resultado ganadora absoluta de los premios FITUR 2010 al mejor producto de turismo activo, convocados por FITUR y la revista Aire Libre por las propuestas de la Consejería de Turismo, Cultura y Deporte del Gobierno de Cantabria: "Por los caminos de Cantabria" y "Cantabria en el camino - Xacobeo 2010". Además se eligió también a Cantabria como ganadora en la modalidad Cultura.

 

Ahora, mientras en mi tierra se siguen elaborando proyectos y convirtiendo sueños en realidades, como el de convertir los Paradores de Santillana del Mar y Limpias en Paradores-Museo, los jóvenes estarán preparando "Las Marzas", una costumbre casi perdida que, según acabo de leer, se recupera. En Reinosa, con mis compañeros del Colegio "San José", yo las cantaba el último día de Febrero. De entre las varias coplas del repertorio, la que más me gustaba eran las de "Los sacramentos de amor/niña te vengo a cantar." Las íbamos entonando, recordando el Astete, pero añadiendo referencias al amor. Al llegar el séptimo, la letra era ésta; "El séptimo es matrimonio/ que es lo que vengo a buscar/ que, aunque tus padres no quieran/ contigo me he de casar". El caso es que no se cantaba a la novia, sino indiscriminadamente. Acudíamos a todas las casas donde había mocitas, y las puertas se abrían, preguntábamos si "cantamos o nos marchamos", y raro era quien no nos escuchaba un rato, gratificándonos con dulces, fiambres o dinero para luego hacer alguna fiesta. La recuperación de "Las Marzas" me ha interesado tanto como la brecha abierta a la vanguardia por los "Desconciertos del café" que trae a Santander y a su " Café de las Artes" una música de élite, en un adecuado recinto con no más de cien plazas de aforo. Espero no tardar mucho en poder asistir a uno de esos "desconciertos" mientras pienso en ellos ante un café irlandés.