La gente tiene imaginación; no hay duda. Evo Morales acaba de inventar la huelga de hambre de Jefes de Estado para que el Parlamento apruebe las leyes que ellos desean. Es huelga de mucho mérito, pues aunque millones de seres humanos la practican por la indecente política de los gobernantes del mundo, Evo no tenía por qué. Pero ya ven, ha cogido un ramito de coca y se ha puesto un mate como único alimento mientras dura su reivindicación. Como Zapatero es buen amigo, tal vez se solidarice con él dentro de poco, si es que, como muchos piensan, sus nuevos vicepresidentes desacatan sus imposiciones ; aunque acá como no hay té de coca, tendría que acudir a un porro, que ya dijo Felipe González que no era del todo malo.

Otros listos son los munícipes de Gerona que van a multar al que no saque de casa al perro. Parece que no sólo el lince merece mucha protección de nuestras autoridades, sino también el perro. Y me parece bien porque es el mejor amigo del hombre, según dicen. Lo que no sé es el presupuesto que habrán aprobado para vigilar a los gerundenses y ver si sacan, o no, al can. Yo propondría que, para evitar gastos, en este tiempo de crisis, se encomiende la gestión a los paparazzis, que están acostumbrados a vivir 24 horas a la puerta de los famosos reales y de los famosillos que ellos mismos crean. Si los tales viven de apostarse ante los domicilios ajenos, se podrían repartir la faena y, entre vigilar a la Duquesa de Alba o a su Alfonso o esperar que salga de casa la ex de Jesulín, podrían atender también una calle por cabeza y comprobar si los dueños salen de casa, tantas horas como las autoridades quieren, con sus perritos, o perrazos. Hay padres que encierran a sus bebés para irse de fiesta, pero en esto como en lo del lince y el aborto, todavía hay diferencias. Y es que al fin y al cabo, ¿qué es el hombre sino un animal? Alguno racional, pero no abundan los de esta clase.